La violencia domestica afecta nuestros niños
Vivir en una casa que presencia violencia doméstica de cualquier tipo, aumenta la probabilidad de abuso o descuido infantil.
Puede ser violencia verbal o abuso físico dirigido hacia el esposo, la esposa o pareja intima, lo más típico es la violencia de un hombre hacia una mujer. La violencia les causa más heridas a las mujeres cada año que accidentes de automóviles, atracos, y violaciones.
Muchos niños son testigos de la violencia doméstica cada año, perjudicando así su salud mental y física.
Los niños que tienen padres que abusan de su pareja siempre están en peligro, aunque no siempre ven el acto violento directamente. Pueden intentar intervenir o ser golpeados accidentalmente, pueden escuchar amenazas o insultos que les pueden asustar o hacerles sentir culpables.
Los traumas emocionales y psicológicos experimentados por los niños en estos casos, pueden tener serios efectos a lo largo de sus vidas, sin importar la edad del niño, ellos son los que más sufren y los más perjudicados.
Los bebes y niños pequeñitos que están expuestos a la violencia doméstica pueden experimentar mala salud y síntomas del estrés. Sus necesidades pueden ser ignoradas mientras sus padres están angustiados por otras cosas, llevando a estos bebes a la desconfianza y a subestimarse a lo largo de toda su vida.
Todos los niños que son testigos de violencia doméstica suelen creer que son la razón del conflicto, y por más que luego sus padres se esfuercen en explicarles que no es así, ellos tienden a culparse por ello.
Cuando un niño pre adolescente nota en su casa violencia entre los padres, sus sentimientos de frustración y desamparo se pueden trasladar a la violencia o a comportamiento antisocial y mala conducta en la escuela u otros entornos que este niño frecuente.
Los Adolescentes que son criados con sentimientos de desamparo al no poder defender a uno de sus padres del abuso, o al no poder cambiar la situación por la que su familia está pasando, pueden crear situaciones con premeditación, para hacerse sentir necesitados y con control de la actual situación. Ellos pueden buscar ser aceptados por otro tipo de personas y escaparse utilizando el sexo o las drogas.
Los sentimientos duraderos de culpa, frustración, y temor generados al ser testigos de violencia domestica pueden convertirse en conductas realmente peligrosas, tanto para su propio hijo como para toda la familia y amigos.
Hijos varones de padres violentos son 10 veces más probables de abusar a sus esposas y novias cuando sean adultos ya que tienen un equivocada idea de lo que es el correcto trato hacia el prójimo y como este debe actuar.
Niños de padres abusivos tienen un 50% de ser alcohólicos o adictos a las drogas. Son también 6 veces más probables de suicidarse.
Su hijo necesita tener tranquilidad y poder sentirse amado por sus padres o tutores, no importa si estos están separados o no, lo importante es tener una buena relación con todos los miembros de la familia y enseñarles que lo más importante es la comprensión, la paciencia y el amor.



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