» L A T E R A L «
El desarrollo neurológico de los bebes y los niños tiene su más importante periodo de formación en los primeros seis años de vida, de esta etapa dependerá el 100% de las aptitudes y actitudes del ser humano, es por eso la importancia que tiene elaborar un buen programa de estimulacíon temprana, mejor llamada estimulación adecuada u oportuna. Esta es acompañada de ejercicios que dependerán de su desarrollo y no a su edad. Ya que desde el primer día de nacido, cada niño va adquiriendo diferentes destrezas y habilidades que marcarán grandes diferencia en su desarrollo. Así como un niño que no se le brinda la oportunidad de nadar, nunca aprenderá, pasa lo mismo si no le brindamos la oportunidad de leer, pintar, cantar, etc. También puede dificultarsele su aprendizaje si se la brindamos de una manera incorrecta o tardía, obtendremos los más pobres resultados. La estimulación temprana busca desarrollar y a la vez potenciar las funciones cerebrales de nuestro bebé tanto en el plano físico, como en el intelectual y el plano afectivo mediante juegos, actividades, ejercicios o “estímulos” que se realizan de manera repetitiva o programada. Algunos profesionales, la llaman como “estimulación oportuna”, en contraposición al concepto “temprano” que pudo haberse entendido en el pasado como “antes del momento correcto”. La estimulación oportuna sugiere que estamos realizando una adecuada estimulación a nuestro bebé en el momento oportuno. En un principio, la estimulación temprana se tomaba como una terapia clínica o remedial y se realizaba de manera individual y atendía principalmente enfermedades o alteraciones que comprometían el desarrollo fisico e intelectual. Con el tiempo se ha convertido en una practica preventiva, muy procurada por los padres que esperan desarrollar integralmente todas las potencialidades de sus hijos. La estimulación temprana debe ser integral, la inteligencia consiste de múltiples factores tanto físico motor como emotivos, intelectuales, sociales, etc. El fin es lograr que nuestro bebé se desarrolle como persona adulta competente y adaptada. El paso inicial y fundamental para realizar una estimulación adecuada a nuestro bebé es preguntarnos cuál es nuestra motivación para iniciar un programa. La estimulación temprana, como cualquier actividad que realicemos con nuestros hijos debe ser sinónimo de felicidad compartida. Busque cursos o personas que practiquen esta actividad y nunca olvide que regañar al niño o al bebe no ayudará en nada, solo lo frustrará.
Vivir en una casa que presencia violencia doméstica de cualquier tipo, aumenta la probabilidad de abuso o descuido infantil. Puede ser violencia verbal o abuso físico dirigido hacia el esposo, la esposa o pareja intima, lo más típico es la violencia de un hombre hacia una mujer. La violencia les causa más heridas a las mujeres cada año que accidentes de automóviles, atracos, y violaciones. Muchos niños son testigos de la violencia doméstica cada año, perjudicando así su salud mental y física. Los niños que tienen padres que abusan de su pareja siempre están en peligro, aunque no siempre ven el acto violento directamente. Pueden intentar intervenir o ser golpeados accidentalmente, pueden escuchar amenazas o insultos que les pueden asustar o hacerles sentir culpables. Los traumas emocionales y psicológicos experimentados por los niños en estos casos, pueden tener serios efectos a lo largo de sus vidas, sin importar la edad del niño, ellos son los que más sufren y los más perjudicados. Los bebes y niños pequeñitos que están expuestos a la violencia doméstica pueden experimentar mala salud y síntomas del estrés. Sus necesidades pueden ser ignoradas mientras sus padres están angustiados por otras cosas, llevando a estos bebes a la desconfianza y a subestimarse a lo largo de toda su vida. Todos los niños que son testigos de violencia doméstica suelen creer que son la razón del conflicto, y por más que luego sus padres se esfuercen en explicarles que no es así, ellos tienden a culparse por ello. Cuando un niño pre adolescente nota en su casa violencia entre los padres, sus sentimientos de frustración y desamparo se pueden trasladar a la violencia o a comportamiento antisocial y mala conducta en la escuela u otros entornos que este niño frecuente. Los Adolescentes que son criados con sentimientos de desamparo al no poder defender a uno de sus padres del abuso, o al no poder cambiar la situación por la que su familia está pasando, pueden crear situaciones con premeditación, para hacerse sentir necesitados y con control de la actual situación. Ellos pueden buscar ser aceptados por otro tipo de personas y escaparse utilizando el sexo o las drogas. Los sentimientos duraderos de culpa, frustración, y temor generados al ser testigos de violencia domestica pueden convertirse en conductas realmente peligrosas, tanto para su propio hijo como para toda la familia y amigos. Hijos varones de padres violentos son 10 veces más probables de abusar a sus esposas y novias cuando sean adultos ya que tienen un equivocada idea de lo que es el correcto trato hacia el prójimo y como este debe actuar. Niños de padres abusivos tienen un 50% de ser alcohólicos o adictos a las drogas. Son también 6 veces más probables de suicidarse. Su hijo necesita tener tranquilidad y poder sentirse amado por sus padres o tutores, no importa si estos están separados o no, lo importante es tener una buena relación con todos los miembros de la familia y enseñarles que lo más importante es la comprensión, la paciencia y el amor.
Nuestros niños están en pleno desarrollo y crecimiento, necesitan una alimentación completa y sana. La energía física y mental que gastan en estos momentos es mu cha, necesitan tener en cuenta que una buena alimentación les aporta la salud que necesitan para crecer fuerte y sanos. Necesitan una variedad de alimentos saludables, comidas y bocadillos a horas regulares, horas de comidas comodas, alegres y lo más relajadas posibles. Jugar y hacer ejercicios diariamente, sentirse querido y amados, y por supuesto que van a necesitar que sus padres o tutores les dén un buen ejemplo a seguir. Compre fruta como bocadillos en lugar de alimentos de bajo valor nutritivo como papas fritas y golosinas, haga que su hijo coma fruta havitualmente. Puede ir variando la forma de preparar la fruta, puede ingerirla con yogurt, como ensalada de frutas o bien puede ser en trozos pequeños. Es bueno que también lo alimente con zanahorias, apio y otros vegetales crudos limpios. Manténgalos en agua fría en el refrigerador y ofrézcalos como bocadillo rápido. Cocine comida adicional y congele lo que sobre para usarlo en otra comida. El chili, la salsa de carne, los frijoles y los fideos se pueden congelar sin problemas. Congele jugos naturales para hacer sus propias paletas heladas. De esa forma le estará brindando su hijo una magnifica alimentación, el podrá disfrutar de una buena vida, ya que está demostrado cientificamente que los niños que consumen cotidianamente frutas y verduras, son más intelectuales y sanos en el presente y futuro de sus vidas.
En muchas ocasiones, podemos encontrar a nuestros hijos jugando y hablando con su amigo o amiga imaginaria. Suele ser una persona creada por ellos mismos que les hace compañía durante un tiempo determinado, sobre todo cuando están solos, por ese motivo no es común que los mellizos o gemelos tengan uno ya que siempre tienen a su hermano o hermana a su lado, a los que lo tienen les sirve de escape emocional, reduciendo en ocasiones la ansiedad o el estrés. Los niños no aprenden la diferencia entre fantasía y realidad hasta los 6 o 7 años. Por eso, entre los 2 ó 3 y hasta esa edad puede aparecer esta figura imaginaria. Los amigos invisibles se dan con más frecuencia en hijos e hijas únicas, con hermanos mayores o antes de ir al colegio. Normalmente, cuando comienzan a participar en actividades sociales, los amigos imaginarios desaparecen. En principio es normal y no debe preocuparnos. Para ellos es frustrante que algo ‘real’ para ellos no sea comprendido por los mayores y mucho más si esos mayores son sus seres queridos. Podemos comenzar a preocuparnos si su niño prefiere quedarse a escondidas o a solas con su amigo o amiga imaginaria antes que estar en compañía de niños reales. En ese caso deberemos acudir a una persona especialista en psicología infantil.
Es común que los niños disfruten tocando sus genitales, esto forma parte de un proceso de desarrollo normal en la evolución de la sexualidad de todas las personas.
Los niños suelen descubrir por casualidad al sacarles el pañal, que al tocar esa zona de su cuerpo sienten placer. A medida que van creciendo, alrededor de los 2, 3 o 4 años buscan estimular estas zonas. Entonces, vemos a las nenas tocándose o rozando contra algún objeto y a los varones pueden tener erecciones.
Los nenes y nenas hacen esto en público ya que todavía no saben diferenciar las cosas que se pueden hacer en privado y las que no. Es común que los varones y las niñas de la misma edad se den besos, se abracen, se muestren o toquen entre ellos. En la pubertad y adolescencia es común que los chicos se masturben pero esta actividad aparece asociada a fantasías sexuales y los chicos y chicas ya tienen incorporadas las normas sociales de lo que pertenece al orden de lo privado y de lo público.
Hay que permitirles que lo hagan, no prohibírselos ya que es una actividad normal y esperable en los niños que ayuda a su desarrollo psicosexual. Si lo hace en público, explicarles que lo que están haciendo deben hacerlo en privado, que pueden hacerlo en el baño o en su cuarto cuando están solos y ellos entenderán. No es bueno reprenderlo, eso solo lo reprimiría y lo haría sentirse muy mal.
Tenemos que cuidar que los niños no se lastimen, estar atentos y si notan que esto pasa, explicarles que deben hacerlo con más suavidad para no lastimarse.
Si nos resulta difícil manejar este tema, si nos preocupa o angustia, si no sabemos como hablar con nuestro hijo o hija podemos solicitar un asesoramiento que nos ayude a despejar dudas y temores, nunca es malo informarse.
Si se tocan con mucha frecuencia o en forma exagerada y no pueden parar de hacerlo, si se lastiman o si continúan haciéndolo en público luego de que les explicamos que deben hacerlo en privado, es conveniente consultar con un medico o un especialista en el tema.
Hay que tomar en cuenta que el llorar es su medio de comunicación, por lo tanto, hay algo que lo esta molestando o irritando. Cuando comienzan a caminar y a hablar, este llanto va disminuyendo. Hay que permitirles y ayudarlos a comunicarse por medio de los gestos y las palabras, si cada vez que su bebe llora un poco se tira sobre el, solo le enseña a que llorar es la única forma de llamar la atención, háblele y deje que se trate de comunicar con usted, aunque le cueste hacerlo, se sabe que para una mamá es difícil ver caer lagrimas de su pequeño. A medida que valla comunicándose y haciéndose entender, el mismo va a hacer un esfuerzo por ampliar su vocabulario. Cuando su niño comience a hablar, notara que no pronuncia alguna o algunas letras en particular, esto es normal, puede llevarlo a un medico para que se asegure, pero ningún niño habla a la perfección de tan pequeño. Disfrute las palabritas erróneas y dulces de su hijo, pero no le hable como lo hace el ya que esto le dificultará y enlentecerá más su aprendizaje.
Podemos asegurar que el oído de su bebe se desarrolla a los cuatro meses y medio de gestación. Como recomiendan muchos profesionales, usted puede utilizar su voz o la música como un medio de conexión entre su bebe y usted. Si disfruta de una melodía, podrá compartir ese momento con su hijo y sacar provecho de todos los beneficios que la música representa. Cuando ya tiene en sus brazos a su hermoso bebe, no deje de hablarle, hable con el como si entendiera todo lo que usted le dice. El bebe notara el tono de su voz, como es el mismo, cuando cambia, etc. De esa manera aprenderá a conocerla desde su primer día en este mundo, este consejo no se lo damos solo a la madre, se dirige a toda la familia. Su bebe es muy inteligente y aunque al principio solo reconocerá la voz de los que pacen más tiempo con el, casi siempre sus padres, es cuestión de tiempo y paciencia que reconozca la voz de todos los integrantes de la familia.